Juan Talavera
Nacido el primer Domingo de Adviento (como a su madre le gustaba presumir) de hace muchos años, Juan lloraba amargamente cuando a la tierna edad de 6 años llegaba el profesor de guitarra a darle clase particular del mencionado instrumento.
Dado que las lágrimas podían perjudicar irreparablemente tapicerías y parquet, sus padres desistieron del antojo de que el niño tocase la guitarra. Pero mira por donde a partir de los 10 años, el por aquél entonces todavía Juanito empezó a robar la guitarra de sus hermanas para, con la ayuda de unas tablaturas que publicaba la revista Gaceta Junior, aprender de manera autodidacta varios éxitos de la época como “La Chevecha” de Palito Ortega, “Oh, la la qué familia más original” de ¿? (no se acuerda) y otras similares. En una particular interpretación de las pelotillas de aquellas tablaturas, Juan sigue poniendo hoy en día un Re muy original de su propia cosecha y ostenta un La “de monjas” según su compañero Carlos “Harold”.
Con tan audaz y prometedor comienzo, toca la guitarra y hace sus primeros bolos en su colegio con compañeros de su clase. Su primera guitarra eléctrica la compra un verano por 500 pelas a unos macarras de Cambridge que hacían versiones “no zurdas” de Hendrix. Ansioso de música, se apunta al coro de la parroquia y consigue convencer (por supuesto con veladas amenazas) a varios del coro para formar una escisión Pop-Rock.
Con el tiempo y la incorporación de otros tres amigos, forma Materia Prima (la original, no la que se escucha ahora) en la que militan personajes conocidos como el presentador Goyo Gonzalez. Editaron un EP en su propio sello independiente (La Rana Records) que ha sido recogido en recopilatorios de la movida ya en formato digital muchos años después de aquellos primeros 80. De esa época data su primera strato de imitación, marca “Frister” (impronunciable) modelo “Speedstar” (traducción: velocidad estrella)
A este periodo le sigue una larga sequía en lo musical exceptuando el hecho de aumentar la colección de stratos hasta alcanzar la cifra de 6 y un Precision Bass, siempre buscando que Fender le haga un descuento por cliente fiel, un rappel por consumo anual o al menos le regalen unas púas.
Es entonces cuando Marcelo le rescata a finales de 2004 para incorporarlo a Exxon Valdez, prometedor grupo de Pop Rock, en el que empieza como guitarrista y termina desempolvando el Precision tras la deserción del ansioso y promiscuo (musicalmente hablando) Marcelo.
Marcelo le engaña (nuevamente) a mediados del 2006 para que “eche una mano” en un grupo de versiones de Genesis en el que también está su amigo común Juanma. Necesitan un cantante, cosa que Juan no ha hecho nunca.
Juan “queda prendado” de los componentes del grupo por los valores musicales, cerveceros y humanos, y parece ser que de los cantantes que han probado no es el que más desafina. Se apunta a la terapia vasodilatadora de frío (en invierno) y calor (en verano, lógicamente) del local (si es que se le puede llamar así) de ensayo y…hasta hoy.
Reciente empresario incipiente, en lo personal ingenua y optimistamente ha regalado hace poco una mini-strato a sus hijos…a ver si pican.