H&TB "Sala Live" Gracias Amigos.
Queridos amigos:
Son muchos los motivos por los que el concierto de anoche en La Sala Live ha dejado para mí una huella imborrable.
En primer lugar porque, después de tanta fecha cancelada, de tanta preocupación acumulada, por fin hemos recuperado completamente a Juan. Todos pudisteis comprobarlo. Eres un fenómeno, Juanito.
Siempre, antes de dar comienzo a un concierto, hay un ratito en el camerino en el que un jodido gusano te empieza a morder el estómago y, desde ahí, se pasea por todo tu cuerpo dándote pellizcos por donde pasa. Pero os aseguro que cuando empiezan a sonar las primeras notas y sientes la energía de Miguel, de Ugo y de Francisco, sabes que nada puede fallar, que te arropa el abrigo de estar con los mejores músicos y los mejores compañeros de viaje. Ellos solos se bastan para matar al maldito gusano y, si se tercia, a un ejército entero de procesionarias.
Desde que comenzamos esta maravillosa locura (como dice Fernando Sánchez, de Obús) de desempolvar los viejos temas de Genesis, todo han sido sorpresas positivas. Ni en el mejor de nuestros sueños podíamos imaginar que este proyecto iba a despertar tanto interés y que , concierto a concierto, cada vez seamos más disfrutando del legado de los maestros.
Muchas nuevas caras. Nuevos amigos, con varios de los cuales tuve ocasión de conversar después del concierto.
Algunos ilustres de los medios de comunicación (Rock & Gol, Caiga Quien Caiga) que se unen a los que ya nos han apoyado desde antaño (Unicornio, Esquizofrenia, Calmaria, La Caja de Pandora, ...).
Y lo mejor. Los que como Juancar, Jut Tres, Manolo (Exxon Valdez) y tantos otros, repiten, haciendo que ya seamos una gran familia progresiva.
¡Qué puedo deciros sino GRACIAS!
Empezaba este comentario diciendo que el recuerdo de esta noche va a permanecer mucho tiempo en mi cabeza.
Pero quizá, la foto que guardaré con más cariño en mi corazón es esa con la que me he despertado esta mañana: cuando estábamos tocando Carpet Crawlers y todas vuestras voces se unieron con las nuestras en una auténtica comunión. Merecía la pena parar de tocar para escucharos. (Ojalá hubieras podido estar, Paloma. El Carpet era para ti).
Por último y aún a riesgo de parecer reiterativo, no quiero dejar de mencionar algunos nombres fundamentales para nosotros:
Adrián, que volvió a prestarnos una ayuda impagable.
Ana, aunque no pudiste estar, ayer se te sentía.
Rocío, a quien recuperamos después de la última ausencia.
Susanne, que nos cuida como a niños.
Patricia, a quien ya se le nota el nuevo Barrelito.
Yolanda, siempre fiel hasta el final. Te quiero.
Y la increíble Carla, que no se lo perdió aunque tenía que salir hacia Cuba a primera hora de la mañana. Espero que te gustara tu Firth.