FOXTROT
1972. Genesis

Supper's Ready es el paradigma del rock sinfónico, el estandarte de los amantes de este tipo de música, su tema estrella. A lo largo de los casi veinticinco minutos que ocupaban la cara B de Foxtrot, Genesis desplegaban una creatividad desconocida, sin límites. La sorpresa se apodera del oyente, maravillándole.

En directo, se convirtió en la pieza más deseada. Su dificilísima ejecución provocaba la admiración del público, que esperaba su interpretación, tan ávido de contemplar a un Peter Gabriel soberbio, cantando y escenificando sobre las tablas, como de escuchar el trabajo genial que desarrollan todos los miembros del grupo a través de las siete partes de que consta la obra, siete maravillas de muy distinto ambiente y que guardan, sin embargo, una increíble cohesión entre sí.

El tema influiría decisivamente en la música posterior de diferentes grupos de élite, como se puede fácilmente verificar en distintos trabajos de, por ejemplo, Van der Graaf Generator o Marillion.

Si colocábamos sobre el plato esa cara B, una pequeña delicia nos servía de anticipo. Me refiero a Horizons. Es una pieza de guitarra en la que Steve Hackett muestra algunas de sus admirables virtudes instrumentales, luciendo una digitación clásica y un gran dominio de los armónicos en un tema de bella hechura.

Ahora sí. La primera parte de Supper's Ready, con el subtítulo de Lovers Leap, da la salida a la maravilla. El entramado de guitarras, con voces perfectamente ensambladas, a cargo del propio Hackett y de Michael Rutherford, crea una atmósfera envolvente que se ve enriquecida por los polvos mágicos que sobre esos acordes deja caer Tony Banks con el piano. Las voces suenan de forma misteriosa, con Phil Collins doblando en octava alta la melodía de Gabriel.

The Guaranteed Eternal Sanctuary Man cambia la tónica. Bajo y batería aparecen por primera vez, el órgano adquiere peso, la guitarra se prodiga en un trabajo más solista y todo ello, tras una breve referencia a la melodía principal a cargo de la flauta, nos lleva a un estallido de fuerza de enorme brillantez, Ikhnation And Itsacon And Their Band Of Merry Men, culminado por un solo de guitarra asombroso por lo imaginativo, al que sigue un excepcional teclado con espectaculares incisiones por parte de la sección rítmica.

El contrapunto lo pone How Dare I Be So Beautifl?, con los preciosos acordes de Banks sobre los que Peter canta como solo él sabe hacerlo.

Con su disfraz de flor, Gabriel interpreta Willow Farm, circunstancia esperada por todos los seguidores, en la que Genesis continúan desarrollando todo este delirio surrealista a través de distintos ambientes musicales.

Apocalypse In 9/8 es la cima de la obra. Labor rítmica endiablada, magnífica, acentuando partes débiles del compás, con sublimes cortes y un solo de teclado que riza el rizo de la imaginación más desbordante.

Por último, As Sure As Eggs Is Eggs, rememora en otro tempo y con majestuosa sonoridad momentos de Sanctuary.

Llegados a este punto, es preciso ir a la "otra cara" para seguir glosando las excelencias de Foxtrot.

Los misteriosos acordes del mellotron con que Genesis solían dar comienzo a sus conciertos por ésta época, sirven de introducción a Watcher Of The Skies, un admirable tema íntegramente basado en un bajo pedal, que ejecuta un ritmo sincopado en compás de seis tiempos.

La sutileza, la elegancia y el preciosismo vienen representados por Time Table, una portentosa pieza en forma de canción.

Get'em Out By Friday es uno de los cortes más conocidos del grupo, que no necesita presentación.

Mi tema favorito de toda esa cara es Can-Utility And The Coastliners, donde conviven en total armonía la sensibilidad de la composición, la inteligencia en el arreglo, la calidad en la instrumentación y el virtuosismo en la ejecución.

Alguien muy querido para mí, me regaló este disco un día de mi cumpleaños, en Marzo de 1974, cuando, con el preceptivo retraso, acababa de instalarse en los escaparates de las tiendas de nuestro país. Un mundo de indescriptibles sensaciones se abrió para mí.

Todavía hoy sigo esperando obsequios tan fabulosos como aquél. Mi cumpleaños es dentro de poco. Espero que alguien se de por aludido.

(Extracto del libro "Pop-Rock. Cien discos inolvidables", de C. Pastor)